Sí, la ciencia occidental ha estado estudiando el yoga por casi 50 años, y la evidencia demuestra numerosas ventajas físicas y psicológicas. Estudios con los pacientes del corazón demostran que los que siguen un programa de la reducción de la tensión que incluye muchas prácticas del yoga, mostraron mejorías notables contra los que no ejercitaron o hicieron nada. Además, otros estudios sugieren que el yoga es provechoso para condiciones específicas, tales como asma, epilepsia, ansiedad, tensión y otras.